¿Cómo elegir la meta correcta?

¿Tu meta es realmente tu propio deseo?

Hoy en día se habla mucho sobre establecer y alcanzar metas. Pero muchas personas persiguen metas que en realidad no son propias: las adoptan de otros para sentirse mejor. No se dan cuenta de que lo que hace feliz a alguien más podría hacerlos infelices a ellos. Para una persona, actuar en un escenario es un sueño; para otra, una pesadilla. ¿Por qué deberían ambas perseguir el mismo objetivo?

¿Cómo descubrir qué te hace verdaderamente feliz?

Pregúntate: ¿Cuándo te sientes más feliz? ¿Cuando estás en el centro de atención y recibes elogios? ¿O cuando estás rodeado de tus seres queridos – o incluso cuando estás solo? ¿Te llena más recibir un premio prestigioso o pasar un momento inolvidable con tu familia y amigos?

¿Te gusta la aventura y el cambio – o la estabilidad y el orden? ¿Te sientes mejor cuando alguien elogia tu intelecto o tu apariencia? Sé honesto contigo mismo, y entonces sabrás en qué debes enfocarte. ¿Sería feliz Bear Grylls viviendo la vida del hombre más rico del mundo? Probablemente no, porque sus fuentes de felicidad son completamente diferentes.

Hay personas que caen en depresión después de alcanzar una gran meta, porque se dan cuenta de que lo que persiguieron durante años no les da verdadera alegría. Tal vez fue una pérdida de tiempo. No todos aman lo mismo. No todos quieren ganar o estar en el centro de atención. Para ser verdaderamente feliz, necesitas saber qué emociones estás buscando.

“No estás persiguiendo la meta en sí, sino los sentimientos que esperas que alcanzar esa meta genere.” – Danielle LaPorte

Hazte la pregunta correcta

¿Cómo quieres sentirte?

Piensa en cómo te sientes después de ganar un partido. ¿Te sientes lleno y motivado, o simplemente aliviado de que haya terminado? ¿Realmente disfrutas jugar al fútbol o solo te gusta pasar tiempo con tus amigos? ¿Cómo te sentirías si de repente la gente se interesara en tu vida, te tomara fotos y creara un club de fans? ¿Sería molesto y abrumador – o importante y satisfactorio?

¿Te gusta ser responsable – como tener tu propio negocio – o eso sería demasiado agotador y te quitaría toda tu energía? ¿Te cansas fácilmente de estar con otras personas? ¿Prefieres trabajar en grupo o eres más individualista? Solo al responder estas preguntas con sinceridad podrás evitar perseguir metas que no te harán feliz.

Escribe las emociones que deseas experimentar, y luego piensa qué tipo de éxito te llevaría a sentirlas. Al perseguir tus objetivos, ten en mente las emociones que deseas vivir. Así sabrás que estás haciendo algo que realmente vale la pena – y estarás persiguiendo la felicidad.

“En todo lo que hacemos, buscamos sentirnos de una determinada manera.” – Danielle LaPorte

Conclusión

No establezcas metas que solo “parezcan correctas”, sino aquellas que respondan a tus deseos más profundos.

Este artículo está basado en el libro “The Map of Desires” de Danielle LaPorte.