monkey mind

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Podemos meditar en cualquier momento y lugar, incluso durante 3 o 2 segundos, mientras caminamos, tomamos café o té, o incluso durante una reunión. Muchas personas malinterpretan lo que realmente es la meditación. Tal vez pienses que meditar significa «no pensar en nada y simplemente concentrarse». Pero no se pueden bloquear los pensamientos y emociones, y tampoco es necesario. Necesitamos pensamientos y emociones.

La pregunta clave es: ¿escuchas a tu Monkey Mind o no? Lo que yo llamo Monkey Mind es tu mente parlante, tu comentarista interior. Siempre tiene una opinión. Pero si la escuchas o no, depende de ti. En la meditación, el objetivo es hacerse amigo del Monkey Mind. ¿Cómo lograrlo? Darle plátanos no funciona. La solución es asignarle una tarea significativa.

¿Cómo le das una tarea a tu Monkey Mind? El método más simple de meditación consiste en tomar conciencia de tu respiración. Dile al Monkey Mind: «Oye, mira: presta atención a la respiración». Y el Monkey Mind dirá: «Sí, buena idea». Simplemente inhala, exhala y vuelve a inhalar. Pueden surgir muchos pensamientos, pero no pasa nada. Mientras no olvides respirar, todo está bien. No necesitas una concentración profunda. Solo sé consciente de tu respiración: inhala y exhala. Dos respiraciones tranquilas bastan para que podamos meditar en cualquier momento y lugar.

Palabras clave relevantes:

Meditación, Monkey Mind, atención plena, ejercicio de respiración, energía mental, meditación simple, paz interior, concentración, equilibrio emocional, conciencia de la respiración