¿Sabías que antes se jugaba al fútbol con vejigas de cerdo? ¿O que estaba estrictamente prohibido pagar a los jugadores? En este artículo encontrarás estos y otros datos curiosos.
¿Dónde y cuándo se inventó el fútbol?
Se puede decir que el fútbol es tan antiguo como la civilización misma. El primer registro escrito de un juego con pelota se encontró en China y tiene más de 2.000 años. Cuando Japón se postuló para organizar la Copa Mundial de 2002, presentó evidencia histórica de un partido del siglo XIV. En la antigua Roma, los hombres también corrían tras una pelota. Existen registros de partidos organizados en Londres ya en el año 1175. En el Reino Unido, el fútbol se desarrolló rápidamente y se organizaban partidos cada año en los mercados locales.
Nadie conoce el lugar exacto donde nació el fútbol, pero la modalidad de once contra once que conocemos hoy se atribuye a los ingleses del siglo XIX. El primer nombre oficial del deporte fue Association Football, acuñado por profesores ingleses de educación física en esa época.
¿Cómo eran los primeros partidos?
El fútbol del siglo XIX era rudo y peligroso. Durante los partidos, los habitantes de las ciudades cerraban puertas y ventanas para protegerse de las multitudes. Los accidentes eran frecuentes, incluso mortales. En Londres se usaba una vejiga de cerdo en lugar de balón y, en una celebración en Chester tras vencer a los daneses, se dice que se utilizó la cabeza de un enemigo como pelota.
Por ello, el rey Eduardo II de Inglaterra prohibió el fútbol en 1314, bajo amenaza de prisión. Pero los ingleses no se rindieron fácilmente y comenzaron a establecer reglas en lugar de aceptar prohibiciones. Probablemente fueron los habitantes de Cornualles quienes crearon las primeras normas formales. En el libro The Survey of Cornwall se señala que estaba prohibido tropezar, golpear por debajo de la cintura y pasar el balón hacia adelante.
¿Cuánto ganaban los futbolistas?
El 26 de octubre de 1863 se fundó la Football Association (FA), con el objetivo de establecer reglas oficiales para el juego. La regla número dieciséis prohibía explícitamente cualquier pago a los jugadores: quien recibiera dinero sería excluido del campeonato. Los clubes que pagaban a sus futbolistas también eran expulsados. En ese momento, pagar se consideraba una conducta antideportiva.
Sin embargo, el problema fue creciendo. Numerosas acusaciones y procesos legales presionaron a la FA. El punto de inflexión llegó cuando el equipo de Preston fue descalificado por pagar a sus jugadores. El club respondió alegando que muchos otros hacían lo mismo. Nadie quería contratar aficionados: solo los mejores jugadores aseguraban victorias, y solo con dinero se les podía atraer. Así que, en 1885, la FA finalmente aceptó el fútbol profesional.
Conclusión
El fútbol siempre ha despertado pasiones y controversias. Ni los mayores avances tecnológicos ni los cambios sociales han disminuido el interés global por este deporte. La conclusión es clara: ¡El fútbol es inmortal!
