El nombre puede resultar un poco engañoso, ya que no se trata de comer exactamente como en la Edad de Piedra – eso sería prácticamente imposible. La idea principal de la dieta paleo es alimentarse y vivir de la forma más natural posible, en sintonía con nuestra fisiología humana. Nuestros cuerpos están diseñados para moverse mucho y consumir alimentos naturales y sin procesar, libres de aditivos químicos. Esa es la base de la dieta paleo.
¿Por qué vale la pena?
Algunas recomendaciones:
- Come de forma instintiva – según tus necesidades actuales. Algunos días el cuerpo necesita más carbohidratos, otros más grasas. Si haces actividad física, también necesitas más calorías.
- Elige alimentos locales, ya que tu flora intestinal está adaptada a las bacterias regionales. Lo ideal es buscar agricultores cercanos que críen a sus animales de forma natural y ofrezcan carne, leche o huevos sin antibióticos.
- Opta por alimentos de temporada. Los primeros humanos comían lo que encontraban en el momento – ese es el enfoque más natural.
- Consume el animal entero. La naturaleza nos diseñó para obtener todas las vitaminas y minerales esenciales del consumo de todo el animal. No olvides incluir vísceras como el hígado.
