Para alcanzar un estado meditativo, la respiración consciente es esencial. Enfocarse en la respiración es una práctica ancestral que ayuda a calmar la mente y encontrar la paz interior. Respira profundamente por la nariz, evita pausas largas entre inhalar y exhalar, y nunca contengas la respiración.
Deja que tu respiración fluya libremente y calmarte para alcanzar la paz espiritual necesaria para la meditación. Enfócate en tu respiración; esto te ayudará a liberarte de pensamientos distractores. Puedes observar o contar tus respiraciones: cuenta siempre del 1 al 10 y luego comienza de nuevo. Números impares – uno, tres, cinco, siete, nueve – representan inhalación; números pares – dos, cuatro, seis, ocho, diez – representan exhalación.
También puedes contar solo las inhalaciones; esto evita distracciones o fatiga y ayuda a vencer el sueño. Cuando te concentres en tu respiración, presta especial atención a la exhalación. Mientras cuentas tus respiraciones, nada es más importante que este momento.
Respiración adecuada
- No pienses en nada al respirar; céntrate en tu abdomen y siente cómo el aire penetra más y más.
- No hagas pausas al exhalar. Deja salir el aire lentamente junto con todos tus pensamientos.
- Recuerda: impares = inhalar, pares = exhalar.
- Si te cuesta soltar los pensamientos, ayuda contar solo las inhalaciones.
- Si tienes sueño, prueba a contar únicamente las exhalaciones.
Este artículo está basado en el libro “Zen – Camino hacia la Iluminación. Ayuda para la Comprensión. Introducción a la Meditación” de Hugo M. Enomiya‑Lassalle.
